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viernes, 11 de septiembre de 2009

Manga: Pluto (Tomos 1 y 2)

Para terminar con Naoki Urasawa, indispensable se me antoja una pequeña mirada a su trabajo más reciente, aun editándose en España, pero concluido en Japón con la moderadísima cifra de 8 tomos, todo un ejemplo de contención tras los 24 de 20th Century Boys.
Lo más llamativo de Pluto es lo que algunos calificarían de reunión histórica de mentes creativas. Y es que Urasawa, autor del mejor manga de los últimos años, realiza una historia tomando como base una obra de Osamu Tezuka, considerado padre del cómic japonés y sabe Dios cuántas cosas más, y una inspiración patente en la carrera del primero.
Pluto toma como punto de partida un capítulo de Astro Boy. Situada en una Alemania futurista, nos cuenta la historia de un detective robot que investiga extraños asesinatos a lo largo de todo el continente.


Si algo se caracteriza el estilo de Urasawa es por ensalzar la humanidad y las emociones de sus personajes, además de otros muchos valores universales. Y ya desde el principio, son factores que encontramos en Pluto.
Los sentimientos en robots siempre ha sido un tema extrañamente atrayente para el mundo del cine y del cómic, y el japonés no podía pasarlo por alto. Y si bien su construcción del personaje principal (y del pequeño Astro Boy) es prácticamente intachable, no puede decirse lo mismo de ciertas tramas secundarias que, con menos tiempo para extenderse, se simplifican hasta, en ocasiones, resultar ridículas (la mujer del policía robot o el compositor y su guardaespaldas).


Y, por supuesto, no podían faltar sus buenas dosis de intriga. Como en Monster y 20th Century Boys, el autor es un auténtico experto en crear atmósferas misteriosas y, por momentos, terroríficas (los ojos del asesino o el preso robot) que no hacen sino aumentar el interés por una trama que poco a poco va descubriéndose y que, al igual que en otras ocasiones, estará perfectamente planificada y atada desde su mismo comienzo.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Manga: 20th Century Boys

Mientras aun escribía la exitosa Monster, Naoki Urasawa, ya en el punto de mira de mucha gente, se puso manos a la obra para volver a sorprender al lector.
20th Century Boys cuenta la historia de un grupo de amigos que descubren que una misteriosa secta se basa en un club secreto que formaron siendo niños.


Quizás animado por el éxito de su obra anterior, el japonés compone una de las obras más ambiciosas del manga reciente, tan plural, compleja y extensa que termina cayendo por su propio peso.
La obra conserva completamente el espíritu de su autor, en una mezcla entre comedia, drama, thriller, misterio y ciencia ficción. Pocas cosas hay que falten en 20th century boys. Lo que empieza como una inocente historia de detectives va escalando hasta convertirse en algo mucho mayor, una historia sin límite.


Con más de 20 tomos por los que extenderse, el mangaka no tiene miedo ninguno a meterse en camisa de once varas con una historia repleta de subhistorias, saltos temporales, giros increíbles y misterios encerrados en interrogatorios envueltos en enigmas.
A lo mejor es eso lo que hace del comienzo de esta obra algo tan interesante y emocionante.


El problema de la propuesta es que su historia y sus personajes no logran estar a la altura.
No es demasiado criticable la forma simplista con la que en ocasiones el dibujante presenta sus mensajes, pero en última instancia su historia no deja de ser un grano de arena excesivamente magnificado, que recorren casi por inercia cientos de personajes similares entre los que perderse.
Y es que, a diferencia de mangas como Bleach o la esplendida Fullmetal Alchemist, el thriller que plantea Urasawa engancha en su justa medida, pero termina cansando y dejando al espectador indiferente en un final que, como sucedía con Monster, Urasawa deja muy ambiguo y abierto.


Pero si algo cabe elogiar de 20th Century Boys es que los momentos que brillan (especialmente en sus primeros tomos), brillan con verdaderos destellos de genialidad, y nos dejan con algunos personajes (el ya legendario Kenji...) y momentos (...vestido de conejo rosa gigante) para el recuerdo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Manga: Monster

Aunque con muchas obras en su haber, Naoki Urasawa alcanzó el éxito con Monster, que dibujó entre 1994 y 2001.
Su historia nos sitúa en la Alemania de los años 80, donde el doctor Tenma arriesga su futuro profesional para operar a un niño con un disparo en la cabeza.
La operación es un éxito y la carrera del doctor parece acabada, hasta que, por arte de magia, las tres personas que pretendían hundirle, fallecen en extrañas circunstancias. Diez años después, la investigación sigue abierta y Tenma hace un extraordinario y terrorífico descubrimiento.


Urasawa ha ido ganando cada vez más fama gracias a 20th Century Boys y Pluto, pero lo cierto es que Monster sigue siendo su mejor obra, o, desde luego, la más ambiciosa y madura.
Con este thriller dramático el autor plantea todas sus inquietudes sobre la naturaleza humana y se permite hablar, alejado de simplismos excesivos, de la eterna dicotomía entre el bien y el mal. El japonés sabe llevar perfectamente estos dos temas, personificado el primero por Kenzo Tenma, portador de las ideas de bondad y solidaridad de Urasawa, y el segundo por el enigmático Johan Liebheart, cuyo aspecto angelical es verdaderamente un detalle genial.


Sus ideas tiene un enorme potencial, muy bien aprovechado incluso en su sorprendente y algo criticado desenlace (que, las cosas como son, parece ideado más a la sombra del duelo en el O. K. Corral que otra cosa), aunque en ocasiones caiga en la obviedad con unos diálogos demasiado falsos y evidentes.
En última instancia, los diferentes personajes que el doctor Tenma encuentra a lo largo de su viaje y sus historias (mención especial al detective y su dramático desenlace) son tan ricos y emotivos que consiguen hacer de Monster la gran obra que es, cargada de tensión, drama, emoción y misterio.